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Enmarcado de Conservación 

Tradicionalmente al enmarcado sólo se le exigían dos funciones, la primera era dotar a la obra de unos medios que nos permitiera colgarla para poder contemplarla, la segunda era principalmente realzar los valores estéticos y en muchos casos mejorarlos.

Ambas condiciones tenían como único condicionante el precio. Poco a poco y en paralelo se ha ido acentuando cada vez más la preocupación (de clientes, enmarcadores y fabricantes) por cuidar y conservar las obras de arte durante su exposición y a partir de estudios más completos y exhaustivos  sobre la actuación y comportamiento de los agentes perjudiciales externos y también internos tanto del soporte como de la propia obra. Todo esto ha ido marcando camino al enmarcador, para aplicar técnicas y materiales que aseguren la durabilidad de la obra, llegando a conocerse y consolidarse este método como Enmarcado de Conservación, enfocado a obras valor económico significativo o el invalorable valor sentimental. No obstante, siempre está en mano de nuestro cliente y su valoración, para estimar el nivel de protección y el modo de enmarcado para su obra.

No existen fórmulas fijas para realizar un enmarcado de conservación, ya que cada obra es un mundo. Lo que existe es una metodología basada en un mejor conocimiento técnico y científico de todos los elementos que intervienen en un enmarcado de conservación. En primer lugar es básico el estudio y conocimiento de la obra a enmarcar, después los materiales y productos que utilizamos, También los factores ambientales y la forma de uso o manipulación.

Como cliente, cuando decidimos hacer una enmarcación de conservación, debemos elegir el enmarcador que mayor confianza nos pueda transmitir y donde apreciemos un trato serio y profesionalidad hacia la obra y también, que podamos apreciar el uso de materiales de calidad (huyamos de molduras de plástico, DM o similares).

 

Cualquier profesional, para acometer un enmarcado de conservación debe reunir los conocimientos necesarios y capacidad de estudio de las particularidades de la obra en papel, para poder aplicar técnicas y materiales que aseguren un óptimo resultado del enmarcado y a la vez la satisfacción del cliente.

  

Enemigos

Para diseñar un enmarcado de conservación, primero se debe tener conocimiento de los posibles enemigos de cualquier obra sobre papel: la luz, el calor, la humedad, la polución presente en el aire y la misma obra (si el papel no es de calidad, se puede dañar a sí mismo), de igual forma las tintas usadas en la obra, pueden ser ácidas y quemar el papel con el paso del tiempo.


La Luz.- Los rayos ultravioletas presentes en la luz son responsables de la decoloración de las obras y pueden dañar también el papel. La luz del sol es la más dañina, por su intensidad, pero la luz artificial también, especialmente la de tubos fluorescentes. Para atenuar sus efectos éstos deben ser recubiertos con un plástico UV que filtre la radiación perjudicial (también existen lámparas dicroicas con filtros UV).
Una obra nunca debería ser colgada donde incida la luz del sol en forma directa (no obstante la luz indirecta también es perjudicial), por lo que las obras deberían ser enmarcadas con un vidrio especial, que filtre los rayos ultravioletas.


El Calor.- Acelera el deterioro del papel activando las reacciones químicas (también de las telas y las maderas). Las obras valiosas, bajo ningún pretexto deben colgarse cerca de focos de calor como, chimeneas o radiadores.

La Humedad.- Un nivel de humedad del 50% sería el óptimo y a partir de este niveconservacion-4.jpgl, cuanto más sube, más favorece el crecimiento de mohos.

Cuando se almacenan pinturas, se debe tener cuidado que el ambiente no tenga humedad excesiva.

Cuando se cuelgan cuadros en las paredes, aunque estas no tengan humedad aparente, es cierto que el yeso y cemento acumulan humedad y si el cuadro no facilita la circulación de aire por detrás, puede acumularse humedad detrás de este, perjudicándole.

En obras enmarcadas con vidrio, es importante que el mismo no esté en contacto con la obra, ya que la falta de aire hará que se condense humedad, que alentará el crecimiento de moho y por lo tanto su destrucción.

Insectos.- Algunos insectos como los pececillos de plata, las termitas, las cucarachas y algunos gusanos, encuentran al papel y las tintas muy sabrosos y constituyen una seria amenaza para las obras de arte y los libros.

Polución.- La vida moderna ha contaminado el aire con una multitud de gases. El dióxido de sulfuro producido por los combustibles como el carbón y el petróleo atacan el papel, causando decoloración y desintegración.
No podemos escapar a la polución atmosférica, pero el aire acondicionado puede ayudarnos a controlar la polución, el calor y la humedad. Existen también cartones especiales con celdas de control, que neutralizan los gases dañinos del aire y el papel.


Conservación 

Dado un repaso a los enemigos más comunes de las obras de arte en papel y los problemas que pueden causar, pasamos a comentar como podemos contrarrestar dichos problemas en el momento de la enmarcación.

a) Las obras de arte sobre papel requieren un cuidado especial, pues no deben estar en contacto directo con ninguno de los demás elementos de la enmarcación.  

b) El único elemento en contacto directo con la obra, será el elemento que la soporta y que normalmente es un cartón o passe-partout y que debe ser esencialmente un producto libre de ácidos y pH neutro.

c) c) Los cristales o metacrilatos nunca deben apoyarse directamente sobre la obra y para ello utilizamos el passe-partout, con el cual se crea una pequeña cámara de aire entre la obra y el cristal. Podemos hacer el enmarcado con molduras de caja, que permiten una mayor separación de la obra tanto del cristal como de la trasera.    

d)  d) En el enmarcado de conservación, la obra no debe estar en contacto con el marco para evitar la migración der de ácidos de la madera a la obra, para ello se debe colocar una barrera de protección entre el rebaje del marco y la obra.    

e)  La fijación de la obra, deben hacerse de forma que pueda ser removida sin sufrir daños y también permitiendo las dilataciones y contracciones que la propia obra pueda tener en el tiempo 

f) Los productos y materiales usados en un enmarcado de conservación, como cartón, passe-partout, adhesivos, cintas, etc… deben ser libres de ácidos y de pH alcalino neutro, para evitar daños.

g) El vidrio o metacrilato que protege la obra  debe ser del llamado “vidrio de museo” que son elementos polarizados con un alto rechazo de los rayos UV. (98%) Y una total transparencia que ensalza la obra. Los vidrios normales, brillo o mate, no protegen contra el efecto de los rayos UV. 

h) El cuadro se cerrará cuidadosamente y en su totalidad para evitar la entrada de polvo e insectos y a ser posible con algún elemento de higroscópico para evitar humedades internas.   
i)
El cuadro en su lugar de exposición, se debe colgar dejando una pequeña separación de la pared poniendo unos pequeños tacos por detrás que además de permitir la circulación de aire, a la vez evitan que se mueva.  

j) Siempre se debe tener en cuenta, que el grado de humedad optima para la natural conservación de una obra artística, debe ser del 50% y de acuerdo con este dato, debemos actuar en la estancia donde exponemos las obras artísticas, si queremos asegurar su durabilidad.

A continuación muestro unas imágenes recogidas en la red para mejor ver el proceso del enmarcado.

 

              Conservación                   Conservación                 Conservación
                     Baja                                   Media                                Alta

        conservacion-baja.jpg     conservacion-media.jpg     conservacion-alta.jpg 

 
Daños Habituales

Las obras que podemos desear preservar, bien por su valor monetario o sentimental, siendo obras originales sobre papel como, grabados, litografías, collages, fotos, documentos, certificados, etc. Es en la obra sobre papel donde

podemos observar los distintos problemas causados por elementos no adecuados como, cintas adhesivas, passe-partout, adhesivos de fijación y también enmarcaciones defectuosas.

  

Contaminación Biológica


conservacion-6.jpgGeneralmente en las obras enmarcadas podemos encontrarnos con tres tipos de contaminación:

Hongos.- Su presencia se detecta principalmente por la aparición de manchas generalmente de color negro, rosáceo o violeta, aunque pueden tener cualquier coloración, y por la extrema fragilidad del papel en la zona afectada.

Insectos.- Por insectos que comen el papel originando las perforaciones o agujeros característicos y surcos más difíciles de detectar porque generalmente los realizan por el reverso en superficie sin llegar a perforar el papel.

 

conservacion-2.jpgFoxing.- Un tercer tipo de origen bioquímico, denominado moteado en castellano o foxing en inglés, son manchas de color sepia de mayor o menor intensidad, sin núcleo central y de formas irregulares. Aparece principalmente en papeles, cartones y en algunos colores de las policromías e incluso en telas. Para que se pueda desarrollar esta actividad biológica debe crearse un microclima que lo permita, es necesario un alto grado de humedad, un ambiente cálido y estable (sin aireación), un alimento que en este caso es el papel, poca luz y falta de higiene.

Daños Físicos

En ocasionados por una manipulación incorrecta, a veces accidental, durante el proceso de enmarcado, deformaciones por dobleces o arrugas, desgarros, perforaciones y manchas, otras durante el desmontaje por utilizar materiales, productos o técnicas irreversibles, y por desconocimiento y carencia de medios para realizarlas.

 

conservacion-1.jpgMuchos son los daños ocasionados por desconocimiento del profesional enmarcador al arriesgarse a realizar tratamientos o montajes careciendo de los conocimientos o recursos técnicos necesarios para garantizar su éxito y, o por desconocer las consecuencias o los efectos colaterales que puede provocar el uso de productos, materiales y a veces técnicas improvisadas o carentes de un aval científico acreditado. En algunos casos el propio cliente por ahorro o por desconocimiento solicita la reducción del formato de una obra, bien por medio de dobleces, pliegues e incluso hemos podido constatar por mutilaciones, recortando parte de la obra para que el enmarcado salga más económico o una vez enmarcado quepa en el espacio que le tiene asignado.

 

Enmarcación

Muchas veces por solucionar un problema se realizan o reparaciones de consecuencias todavía más graves para las obras, que el propio problema a solucionar.

El profesional de la enmarcación para acometer cualquier trabajo y más si lleva algún problema, debe tener los conocimientos y experiencia suficientes además de de los medios, para aportar solución al problema. Es posiblemente que el enmarcador no sea un experto de alto nivel en todos o alguno de los problemas y técnicas existentes, al menos, debe tener la capacidad suficiente para detectar el problema y si este le sobrepasa, recurrir a un especialista para recibir ayuda o incluso traspasar el trabajo al propio especialista si fuese necesario. El podrá aconsejar lo mejor para realizar la intervención con total garantía.

Los criterios de conservación exigen un respeto integral a la obra; esta debe conservarse tal y como la creó su autor. Las alteraciones que se ocasionen, a corto, medio o largo plazo y aunque sea por desconocimiento, pueden perjudicarla no sólo desde el punto de vista estético, sino también de durabilidad, lo que llevaría a consecuencias irreversibles y por lo tanto ocasionar su depreciación.

Muchos daños se pueden evitar teniendo en cuenta los principios básicos de conservación, es decir, que todos los materiales y técnicas que se vayan a utilizar se ajusten a los criterios de conservación.


Estos podemos resumirlos en cuatro puntos clave;

 -      Conocimiento de técnicas y materiales apropiados para la enmarcación.

-      Materiales y productos que se utilizan, deben ser estables (no degradables).

-      Materiales y productos que se utilizan, deben ser libres de ácido.

-   La enmarcación debe ha de ser reversible para permitir desmontar la obra sin deterioros.

 

Consideraciones (Al Enmarcar)

En la enmarcación se pueden minimizar muchos problemas con simplemente aplicar los consejos que a continuación se dan, aunque sin olvidar conocimientos y materiales.

La obra anverso y reverso, en ningún caso debe tener contacto con materiales degradables o ácidos, como pueden ser cartones, maderas, metales, plásticos, telas y adhesivos. Los materiales deben ser antiestáticos (no atraerán polvo) y poco porosos o hidrofugantes con el fin de retener la mínima cantidad de humedad. La presencia de un alto grado de humedad potencia el desarrollo de procesos químicos y biológicos en el papel y materiales celulósicos que integran el enmarcado.

Nunca se debe exponer una obra en soporte de papel o pergamino sin la protección de un cristal o material similar que la proteja aislándola del ambiente. El papel y el pergamino por lo general tienen superficies porosas, a veces muy porosas y el polvo que se fija en ellas difícilmente se puede extraer. El polvo contiene partículas grasas microscópicas (de diversos orígenes) que con el calor (a veces simplemente de nuestros dedos) se fijan en su superficie. 

El cristal o el metacrilato nunca deben tocar la obra, siempre deberán estar separados por una cámara de aire, esta cámara tiene las siguientes funciones: 

Minimizar y ralentizar los cambios exteriores de la temperatura y la humedad. Evitando riesgos de deformaciones en la obra y posibles saturaciones de humedad en la cara interior del cristal. 

Evitar que la electricidad estática que se genera al frotar el cristal durante la limpieza, atraiga parte de los pigmentos de la obra y queden adheridos en la cara interior del cristal. 

Evitar que las obras sean alcanzadas por los productos utilizados en la limpieza de cristales. 

Aminorar impactos y roturas o arañazos en la obra en caso de rotura del cristal o del metacrilato. 

El paspartú, su función esencial es la de proteger y en segundo lugar, realzar estéticamente la obra, lo principal desde el punto de vista de conservación es crear la citada cámara de aire entre obra y cristal o metacrilato. 

Es aconsejable introducir en el montaje reguladores de la humedad y del oxigeno, principalmente cuando los enmarcados se realizan herméticamente cerrados. 

La forma de colgar un cuadro, también puede influir en una correcta conservación.

Debemos colgarle dándole una ligera separación de la pared, adherimos unos tacos en la parte inferior para mantener ligeramente separado el cuadro de la pared. Esto permitirá la circulación de aire por detrás del cuadro, evitando, principalmente en lugares húmedos, que se formen microclimas que faciliten el desarrollo de hongos o actividad de insectos y que los materiales del montaje capten y retengan más humedad. 

La inclinación que suelen tomar los cuadros al ser colgados, es muy interesante pues cambia el ángulo de incidencia de la luz sobre la obra, lo que ayuda a minimizar sus efectos negativos sobre la misma y elementos que la integran (tintas y pigmentos) y desde el punto de vista estético, reduce reflejos permitiendo una mejor contemplación.”


Consejos (Al Enmarcar)

 

Cartón museo 

Está hecho al 100% de fibra de algodón, material tradicionalmente usado para hacer papel y que ha demostrado ser duradero durante cientos de años. Este tipo de cartón está normalmente protegido con un proceso alcalino con carbonato de calcio. Para obras de arte, originales o importantes.  El cartón de museo es el de más alta calidad al que podemos tener acceso y, como indica el propio nombre, se usa extensivamente en museos y galerías de arte.

 

Cartón de conservación 

Está hecho de pasta de papel depurada químicamente y de la cual se han extraído todas las sustancias potencialmente nocivas.  Este tipo de cartón está siempre protegido con un proceso alcalino. Se usa para trabajos normales de conservación y es menos caro que el de museo y es, por tanto, adecuado para trabajos donde el coste es un factor importante.

 

Cartón estándar 

Está hecho de pasta mecánica de papel sin depurar. 

Este material nunca se debe usar para el enmarcado de conservación. Gradualmente genera ácido que contamina el original, manchándolo y volviéndolo más quebradizo. 

Aunque ahora muchos cartones de pasta de papel se tratan con un medio alcalino y son descritas como no ácidas, no se ha probado todavía la eficacia ni la duración de este tratamiento.

 

Montaje de fotografías
Las fotografías son un caso especial porque pueden verse afectadas por la alcalinidad. Por tanto no se deben poner en contacto con un cartón sometido a un proceso alcalino.  Se debe usar cartón fabricado en fibra de trapo, sin tratar alcalinamente, fácil de conseguir en el mercado.

 

El passe-partout de conservación
Consta de dos cartones: uno con una ventana anterior y otro de soporte posterior.  Para la adecuada protección del original ninguno de los dos passe-partouts debe tener menos de 1.3 milímetros de grosor. Ambos, cortados a medida,  han de pegarse por uno de los lados, mediante un papel de buena calidad o cinta de lino engomados (Véase el dibujo I). Nunca se deben usar para este propósito, cintas sensibles a la presión como por ejemplo, la cinta adhesiva para traseras.

 

El passe-partout delantero

Para evitar que el passe-partout anterior se adhiera y rasgue el borde del original, debemos permitir, cuando medimos la apertura, que al menos 5 mm del original puedan quedar solapados. También debe comprobar que deja el espacio suficiente en los trabajos de passe-partout flotante.

Todas los cartones deben cortarse un poco más pequeños que el galce del marco para permitir la expansión y contracción de los materiales, cosa que inevitablemente ocurre a consecuencia de los cambios en el nivel de humedad.

 

Cartón de museo

Está hecho al 100% de fibra de algodón, material tradicionalmente usado para hacer papel y que ha demostrado ser duradero durante cientos de años. Este tipo de cartón está normalmente protegido con un proceso alcalino con carbonato de calcio.

Uso sugerido: Para obras de arte originales o importantes.  El cartón de museo es el de más alta calidad al que podemos tener acceso y, como indica el propio nombre, se usa extensivamente en museos y galerías de arte.

 

Cartón de conservación 

Está hecho de pasta de papel depurada químicamente y de la cual se han extraído todas las sustancias potencialmente nocivas.  Este tipo de cartón está siempre protegido con un proceso alcalino. 

Uso sugerido: Trabajos normales de conservación.  El cartón de conservación es menos caro que el de museo y es, por tanto, adecuado para trabajos donde el coste es un factor importante.

 

Cartón estándar

Está hecho de pasta mecánica de papel sin depurar.

Este material nunca se debe usar para el enmarcado de conservación. Gradualmente genera ácido que contamina el original, manchándolo y volviéndolo más quebradizo.

Aunque ahora muchos cartones de pasta de papel se tratan con un medio alcalino y son descritas como no ácidas, no se ha probado todavía la eficacia ni la duración de este tratamiento.

 

Montaje de fotografías
Las fotografías son un caso especial porque pueden verse afectadas por la alcalinidad. Por tanto no se deben poner en contacto con un cartón sometido a un proceso alcalino.  Se debe usar cartón fabricado en fibra de trapo, sin tratar alcalinamente, fácil de conseguir en el mercado.

El passe-partout de conservación
Consta de dos cartones: uno con una ventana anterior y otro de soporte posterior.  Para la adecuada protección del original ninguno de los dos passe-partouts debe tener menos de 1.3 milímetros de grosor. Ambos, cortados a medida,  han de pegarse por uno de los lados, mediante un papel de buena calidad o cinta de lino engomados (Véase el dibujo I). Nunca se deben usar para este propósito, cintas sensibles a la presión como por ejemplo, la cinta adhesiva para traseras.

 

El passe-partout delantero

Para evitar que el passe-partout anterior se adhiera y rasgue el borde del original, debemos permitir, cuando medimos la apertura, que al menos 5 mm del original puedan quedar solapados. También debe comprobar que deja el espacio suficiente en los trabajos de passe-partout flotante. 

Todas los cartones deben cortarse un poco más pequeños que el galce del marco para permitir la expansión y contracción de los materiales, cosa que inevitablemente ocurre a consecuencia de los cambios en el nivel de humedad.

 

Textos de apoyo

Nuestro agradecimiento a las distintas publicaciones, páginas web e imágenes, en las que nos hemos apoyado para la confección de este artículo.

 

http://www.arquidib.es/verProducto.php?id=189

http://www.marcsarias.es/ofrecemos/Conservacion.htm

http://elmarquero.wordpress.com/2010/05/04/enmarcado-de-conservacion-de-soportes-de-papel-y-pergamino/

http://www.arquidib.es/verProducto.php?id=188http

 

Última actualización el Domingo, 30 de Octubre de 2011 13:58